Pemex informó que un derrame de crudo en el Golfo de México no alcanzó las costas de Campeche, tras activar protocolos de contención en instalaciones marinas. El incidente surgió en un ducto del sistema Ek Balam, dentro del complejo Cantarell, donde la empresa aisló la fuga y frenó la emanación de hidrocarburo.
Contención operativa en infraestructura marina
Pemex detectó la fuga el 10 de septiembre en un ducto que conectó cinco plataformas, lo que obligó a cerrar válvulas y despresurizar la línea. La empresa aseguró que el sistema permaneció sin flujo tras la intervención inicial.
El Observatorio Permanente del Golfo de México estimó que la mancha alcanzó cerca de cuatro kilómetros cuadrados y avanzó hacia el oeste, lo que redujo la probabilidad de contacto con la costa.
Monitoreo científico y riesgos controlados
Especialistas aplicaron modelos de pronóstico que indicaron un desplazamiento mar adentro durante varios días, aunque advirtieron que cambios climáticos pudieron alterar la trayectoria. El monitoreo continuo se mantuvo como medida preventiva.
TAMBIÉN LEE. China impulsa petróleo y gas con metas energéticas 2030
La Secretaría de Marina activó un plan de contingencia con embarcaciones, aeronaves y personal para apoyar la contención del derrame clave y limitar su expansión en la zona marina.
Antecedentes y presión sobre Pemex
El evento se sumó a una serie de incidentes recientes en instalaciones petroleras del Golfo, donde expertos señalaron la antigüedad de la infraestructura como un factor de riesgo operativo.
Casos previos mostraron impactos ambientales en costas del país y reforzaron la vigilancia institucional, lo que colocó al control de fugas como un elemento clave para la continuidad operativa y la gestión ambiental en Pemex.




