La energía solar marca una nueva etapa en la estrategia energética del Vaticano, que impulsa un proyecto para cubrir su demanda con una planta agrovoltaica. La iniciativa busca integrar generación eléctrica y uso agrícola del suelo en un mismo espacio, con impacto directo en su autosuficiencia.
Un modelo agrovoltaico a gran escala
El Vaticano proyecta una instalación en Santa Maria di Galeria, a unos 40 kilómetros de Roma, donde opera Radio Vaticana. Este sistema combina paneles elevados y actividades agrícolas en el mismo terreno.
La planta tendrá una capacidad estimada de entre 80 y 90 megavatios y ocupará cerca de 200 hectáreas. El objetivo central es cubrir la demanda energética del estado más pequeño del mundo.
Inversión, tiempos y alcance energético
El proyecto contempla una inversión cercana a los 100 millones de euros y un plazo de ejecución de entre 18 y 24 meses. La infraestructura permitirá abastecer instalaciones clave del Vaticano y servicios vinculados.
Además del suministro interno, el esquema prevé la entrega de excedentes a Italia. Esta estrategia refuerza el papel de la energía solar como fuente confiable en esquemas de autoabasto.
Estrategia climática y cooperación institucional
La iniciativa surge de la visión del papa Francisco, quien impulsó la transición energética con la carta apostólica Fratello Sole. El proyecto ahora continúa bajo la dirección de León XIV.
Un acuerdo entre la Santa Sede e Italia regula la construcción y conexión a la red, con un marco especial para los terrenos. El modelo busca demostrar que la energía solar puede coexistir con la producción agrícola y responder a la crisis climática.




