La biomasa gana espacio en la industria de los recubrimientos con la ampliación de la cartera de aditivos certificados con balance de biomasa de BASF. La empresa presentó tres nuevas soluciones para pinturas arquitectónicas que permiten reducir la huella de carbono de las formulaciones sin exigir cambios en los procesos de fabricación ni afectar el desempeño de los productos.
Balance de biomasa para reducir emisiones
La tecnología de balance de biomasa sustituye parte de las materias primas de origen fósil por recursos renovables certificados, como biometano o bionafta que proviene de residuos orgánicos. Después, un sistema de asignación certificado bajo el estándar REDcert² vincula esa materia prima renovable con productos específicos de la cartera.
Este esquema conserva las propiedades técnicas de los aditivos convencionales y reduce la huella de carbono del producto, con una metodología de cálculo alineada con la norma internacional ISO 14067. De esta forma, la biomasa facilita el avance de las estrategias de descarbonización sin exigir ajustes en las líneas de producción.
Nuevos aditivos para pinturas arquitectónicas
La nueva oferta incorpora Dispex® AA 4145 MB, que mejora la dispersión y la humectación de pigmentos para favorecer acabados de alta calidad; Rheovis® PU 1333 MB, que regula la viscosidad para facilitar una aplicación uniforme; y Rheovis® HS 1169 MB, que optimiza las propiedades reológicas para mantener estabilidad en diferentes formulaciones.
Los tres aditivos ya se encuentran disponibles para el mercado global y cuentan con respaldo técnico de BASF para facilitar su incorporación en formulaciones existentes. La compañía busca responder a la demanda de materiales con menor impacto ambiental dentro de los sectores de la construcción y la decoración.
Estrategia para ampliar soluciones sostenibles
La incorporación de estos productos forma parte de la estrategia de BASF para extender el uso del balance de biomasa a un mayor número de productos químicos. La empresa amplió durante 2025 su cartera de soluciones para recubrimientos, con más de 250 referencias comerciales y un ahorro estimado cercano a ocho millones de kilogramos de emisiones de CO₂ durante 2024.
Además, BASF fortaleció sus herramientas para medir el impacto ambiental de sus productos mediante una plataforma digital capaz de calcular en tiempo real la huella de carbono de más de 120 mil productos. Con esta estrategia, la compañía busca apoyar a sus clientes en el cumplimiento de sus objetivos de descarbonización y criterios ESG, mientras fortalece el desarrollo de soluciones sostenibles para la industria de los recubrimientos.




