La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reforzó la vigilancia de las principales presas del río Grijalva mediante una Plataforma de Alertamiento Hidrometeorológico que permite monitorear, en tiempo real, las condiciones de la cuenca y anticipar escenarios que podrían afectar tanto la operación del sistema hidroeléctrico como a las comunidades ubicadas aguas abajo.
La herramienta forma parte de la estrategia para fortalecer la seguridad hídrica y garantizar un suministro confiable de energía limpia en el país.
El sistema supervisa la operación de las centrales hidroeléctricas Belisario Domínguez (La Angostura), Manuel Moreno Torres (Chicoasén), Nezahualcóyotl (Malpaso) y Ángel Albino Corzo (Peñitas), infraestructura considerada estratégica para la generación eléctrica nacional.
Monitoreo en tiempo real
A través del monitoreo permanente de los niveles de almacenamiento y de las aportaciones de agua provenientes de los afluentes del río Grijalva, la plataforma facilita la toma de decisiones para reducir riesgos de inundaciones durante la temporada de lluvias.
La plataforma recibe información de 45 estaciones hidrometeorológicas distribuidas en puntos estratégicos de la cuenca, las cuales transmiten datos en tiempo real sobre precipitaciones, caudales y otras variables meteorológicas. Esta información permite realizar análisis hidrológicos, evaluar distintos escenarios operativos y determinar con mayor precisión las acciones necesarias para mantener un manejo seguro de los embalses.
Como parte de la modernización de esta red de monitoreo, entre 2021 y 2023 la CFE renovó 34 estaciones con tecnología de transmisión satelital e instaló otras 11 en zonas donde anteriormente no existía cobertura. Además, durante 2024 y 2025 se realizaron trabajos de mantenimiento preventivo para asegurar la continuidad del sistema, mientras que para este año se contempla un programa integral de mantenimiento preventivo y correctivo que mantendrá la operación permanente de la red durante la temporada de lluvias.
El monitoreo se intensifica entre mayo y noviembre, periodo en el que históricamente se registra la mayor actividad de lluvias en la región del Pacífico. Mediante una interfaz que incorpora indicadores tipo semáforo y representaciones gráficas del comportamiento de los embalses, el personal especializado puede observar la evolución de los niveles de almacenamiento en las cuatro presas y coordinar la operación del sistema hidroeléctrico conforme a los criterios establecidos por el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas, encabezado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
La estrategia también contempla acciones ambientales permanentes para preservar la capacidad operativa de la cuenca. Entre ellas destacan trabajos de dragado en diversos puntos de los ríos Grijalva y Sayula, la extracción de lirio acuático, palizada y otros materiales flotantes, así como programas de reforestación en zonas prioritarias. Estas medidas buscan mejorar la calidad del agua, reducir riesgos durante la temporada de lluvias y fortalecer la resiliencia ambiental de la región.
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