En el marco de la Segunda Cumbre de Energía, evento organizado por Cumbres HUB, especialistas, legisladores y líderes de la industria se reunieron en el conversatorio “Hidrocarburos, adaptación, evolución y modernización”; un panel moderado por Jessyca Cervantes, fundadora y CEO de Smart Media Group, para analizar el rumbo del sector en el país.
Durante el encuentro, se destacó que la industria se encuentra en una etapa de transición crítica, donde la necesidad de atraer inversión privada y garantizar la soberanía energética debe equilibrarse con marcos regulatorios estrictos y una infraestructura de gas natural más robusta para asegurar la competitividad nacional.
Nuevo modelo energético
La diputada Rocío Abreu, presidenta de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, enfatizó que la actual administración busca un modelo de apertura donde el sector privado deje de ser un simple generador para convertirse en socio del Estado mexicano. Abreu señaló que la certidumbre jurídica es fundamental para atraer los 6 billones de pesos proyectados para el sector eléctrico y de hidrocarburos, advirtiendo que las leyes deben evolucionar según las necesidades internacionales y los conflictos globales que afectan los costos.
“Con esta nueva ley que nosotros acabamos de modificar, ya no eres un generador, eres un socio del Estado mexicano. Y eso hace toda la diferencia para los sectores de inversión, porque volvemos a lo mismo, estamos corriendo riesgos en conjunto”.
Por su parte, Merlín Cochran, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburo (AMEXHI), expresó su preocupación por la falta de seguridad energética en materia de gas natural, señalando que México importa actualmente el 85% de este recurso de un solo proveedor: Estados Unidos. Cochran instó a aprovechar el marco legal existente para desarrollar tanto campos convencionales como no convencionales, con el fin de evitar la vulnerabilidad ante posibles cambios en los precios internacionales y la disponibilidad del gas estadounidense.
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“A mí siempre me ha resultado intrigante porque tenemos una plática de no queremos gas de no convencionales aquí en México cuando importamos gas no convencional de Estados Unidos. Si quisiéramos ser congruentes estaríamos poniendo un arancel a ese gas”.
En cuanto a la logística, Alejandro Peón, presidente del Comité de Distribución de la Asociación Mexicana de Gas Natural, subrayó que la infraestructura es el pilar de la competitividad. Peón explicó que el acceso al gas natural reduce drásticamente los costos para la industria y los hogares, funcionando como un mecanismo de control de la inflación. No obstante, lamentó que la tramitología y la falta de alineación entre los tres niveles de gobierno representen un “cuello de botella” para la ejecución de proyectos urgentes.
“El gas natural a nivel industrial le representa a una industria el 50% de competitividad. Toda industria que está cercana a un ducto de gas no lo piensa un segundo. Se tiene que ahorrar ese 50%”.

Academia Mexicana de Energía; Merlín Cochran, director general de la AMEXHI; y Alejandro Peón, presidente del Comité de Distribución de la AMGN.
El debate sobre los yacimientos no convencionales o fracking lo abordó la doctora Margarita González Brambila, coordinadora de la Red de Energía y Medio Ambiente, UAM y fundadora de la
Academia Mexicana de Energía, quien advirtió sobre los altos riesgos ambientales y técnicos que implica esta técnica. Detalló que un solo pozo puede requerir entre 30 y 50 millones de metros cúbicos de agua, además del uso de compuestos químicos tóxicos y el manejo de aguas de retorno que pueden contener materiales radiactivos. González enfatizó que, aunque México tiene reservas vastas, el costo de mitigar el impacto ambiental podría comprometer la rentabilidad.
“México tiene que perforar alrededor de 1000 pozos al año para lograr una adecuada producción de gas natural. Durante el primer año se pierde cerca del 70% de la producción. De ahí en adelante el pozo deja de producir”.
Frente a estos retos, la Dra. Elizabeth Mar Juárez, directora del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), defendió el papel de la soberanía tecnológica y la innovación mexicana para mitigar impactos. Elizabeth Mar informó que el instituto ha desarrollado “químicos verdes” y sistemas de reciclaje de agua para la explotación de yacimientos, además de trabajar en proyectos de hidrógeno verde y captura de carbono para alinear a la industria con las metas de sostenibilidad.
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“La tecnología es lo que nos ha permitido encontrar la solución al problema que ustedes les plantean. El instituto tiene el mayor número de patentes a nivel nacional y estamos buscando ese equilibrio porque siempre hemos buscado ese equilibrio”.
Finalmente, el conversatorio cerró con un llamado unánime al diálogo constante entre el sector público, el privado y la academia. Los panelistas coincidieron en que el futuro de los hidrocarburos en México no depende únicamente de la riqueza del subsuelo, sino de la capacidad de ejecución en equipo; la formación de capital humano especializado y la voluntad de crear un marco normativo estricto pero funcional que brinde garantías a largo plazo.

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