La Secretaría de Energía (Sener) publicó nuevos lineamientos para la migración voluntaria de permisos de producción independiente de energía eléctrica, para reorganizar la participación privada dentro del marco de la nueva Ley del Sector Eléctrico y fortalecer el control del Estado sobre el Sistema Eléctrico Nacional.
El acuerdo, difundido en el Diario Oficial de la Federación en días pasados, establece las reglas bajo las cuales los actuales generadores que operan bajo esquemas heredados —principalmente derivados de la antigua Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica— podrán migrar hacia nuevas figuras regulatorias. Esta transición es de carácter voluntario y pretende facilitar la adaptación del sector a las disposiciones vigentes, sin interrumpir la operación de las centrales eléctricas existentes.
De acuerdo con el documento, en México existen 34 permisos de producción independiente otorgados en su mayoría a centrales de ciclo combinado y eólicas, muchos de los cuales están próximos a concluir su vigencia. Ante este escenario, la autoridad plantea que dichas centrales deberán modernizarse y, en su caso, rehabilitarse para garantizar la confiabilidad y seguridad del sistema eléctrico nacional.
Lineamientos
Los lineamientos establecen que la migración deberá realizarse antes del último año de vigencia del permiso original y que el nuevo permiso de generación podrá tener una duración de hasta 15 años, condicionado a los programas de modernización de cada central. Además, se precisa que no se permitirán incrementos en la capacidad instalada como parte del proceso de migración, lo que refuerza la intención de mantener el equilibrio operativo del sistema.
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la definición de tres modalidades de migración. La primera contempla la participación en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) con un contrato de cobertura eléctrica con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que deberá adquirir al menos el 30% de la energía generada. La segunda modalidad corresponde a esquemas de producción de largo plazo, donde la totalidad de la energía será destinada a la CFE. Finalmente, la tercera opción permite a los generadores operar plenamente dentro del MEM, comercializando su energía conforme a sus propios intereses.
El procedimiento de migración incluye diversas etapas que van desde la presentación de la solicitud ante la Comisión Nacional de Energía (CNE), hasta la formalización de contratos y la entrada en operación bajo el nuevo esquema. En este proceso participan también instancias como el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y el Centro Nacional de Control del Gas Natural, lo que evidencia la complejidad técnica y regulatoria del cambio.
Un elemento relevante es que los permisos y contratos actuales continuarán vigentes hasta su conclusión en caso de que los titulares decidan no migrar. Sin embargo, una vez vencidos, no podrán ser renovados bajo el esquema anterior, lo que en la práctica incentiva la transición hacia el nuevo modelo eléctrico.
En paralelo, la Comisión Nacional de Energía también emitió disposiciones administrativas para la generación eléctrica en modalidad de cogeneración, con el objetivo de establecer criterios técnicos y operativos que permitan aprovechar de manera más eficiente la energía térmica en procesos industriales. Estas medidas buscan impulsar sistemas más eficientes, reducir costos y contribuir a la seguridad energética del país.
Para revisar los nuevos lineamientos, acceder a: DOF
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