El hidrógeno marino toma fuerza como una alternativa para transformar el transporte marítimo. En Reino Unido, Brunel University of London y la empresa Genuine H2 desarrollan una tecnología que convierte agua de mar en hidrógeno limpio a bordo de las embarcaciones, con el objetivo de sustituir el diésel y reducir las emisiones directas de CO₂ durante la navegación.
Un sistema que transforma agua de mar en energía
El proyecto, conocido como GH2DEM, integra en una misma embarcación la producción, el almacenamiento y el uso del hidrógeno. El sistema toma agua salada y la dirige hacia electrolizadores capaces de separar el hidrógeno sin pasar por un proceso de desalación, lo que simplifica la operación y reduce costos.
Después de la extracción, el hidrógeno permanece en un sistema de almacenamiento seguro para alimentar un motor de combustión de hidrógeno. Desde marzo de este año, el demostrador opera como una prueba previa a su incorporación en condiciones reales dentro del transporte marítimo.
Tecnología para distintos tipos de embarcaciones
La propuesta se apoya en un electrodo que obtiene hidrógeno directamente del agua de mar y en una nanopelícula ultrafina que conserva el combustible en forma sólida molecular, sin necesidad de depósitos presurizados o sistemas criogénicos.
De acuerdo con Brunel University of London y Genuine H2, esta solución puede facilitar el uso del hidrógeno marino en ferris, pesqueros, remolcadores, barcos de servicio portuario y otras embarcaciones donde las baterías aún no ofrecen una solución práctica para recorridos prolongados.
Una alternativa para reducir emisiones marítimas
El profesor Xinyan Wang explicó que el proceso consiste en tomar agua de mar, dividirla mediante electricidad renovable para obtener hidrógeno, almacenarlo a bordo y utilizarlo como combustible en lugar del diésel, con una operación libre de emisiones directas de CO₂.
El proyecto recibe cerca de dos millones de euros del programa UK SHORE, con apoyo del Department for Transport e Innovate UK. La iniciativa busca demostrar que el hidrógeno marino puede convertirse en una opción viable para sectores específicos del transporte marítimo y abrir el camino hacia una navegación con menor impacto ambiental.




