Techos Solares para el Bienestar avanza como una estrategia del Gobierno Federal para apoyar a familias que enfrentan altos costos de electricidad durante las olas de calor. En esta etapa, el programa concentra su operación en regiones del noroeste del país, donde busca reducir el gasto de los hogares mediante la instalación gratuita de sistemas fotovoltaicos.
Cobertura inicial para zonas con calor extremo
La implementación de Techos Solares se limita actualmente a dos entidades federativas. En Baja California, el registro y la instalación se realizan para habitantes de Mexicali y del municipio de San Felipe, mientras que en Sonora la convocatoria se dirige a residentes de Hermosillo.
La Secretaría de Energía mantiene esta focalización geográfica con el objetivo de consolidar los primeros miles de sistemas interconectados antes de valorar una posible expansión hacia otras regiones del país.
Coordinación institucional para la instalación
El programa representa una inversión directa en generación de energía limpia para viviendas y no funciona como un subsidio a las tarifas eléctricas ni como un mecanismo para eliminar adeudos. Su propósito consiste en fortalecer el acceso a infraestructura que permita disminuir el consumo de electricidad convencional.
La Secretaría de Bienestar realiza los censos sociales, la Comisión Federal de Electricidad participa en la evaluación técnica y el Fideicomiso de Apoyo para el Aislamiento Térmico de la Vivienda desarrolla los diagnósticos habitacionales y la instalación de los paneles. Los recursos provienen del Fondo de Servicio Universal Eléctrico, con el fin de reducir la demanda sobre el Sistema Eléctrico Nacional durante el verano.
Requisitos y beneficios para las familias
Para acceder a Techos Solares, los solicitantes deben contar con un contrato doméstico vigente de la Comisión Federal de Electricidad, no registrar adeudos y mantener un consumo promedio de entre 400 y 1,500 kWh durante julio y agosto. Además, la vivienda debe albergar a integrantes de grupos vulnerables, disponer de un espacio libre de entre seis y nueve metros cuadrados y presentar CURP, identificación oficial y comprobante de propiedad o posesión del inmueble.
Los primeros resultados muestran reducciones importantes en el recibo de luz. Durante el verano, el ahorro puede alcanzar hasta 85% del consumo, mientras que en invierno ronda 45%. En promedio, las autoridades estiman un ahorro anual cercano a 60% por vivienda. Hasta ahora, más de cinco mil 140 sistemas fotovoltaicos operan en el norte del país y contribuyen a evitar la emisión anual de más de 19 mil toneladas de dióxido de carbono.




