La Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Nacional de Energía (CNE) publicaron lineamientos para la migración voluntaria de permisos de Productor Independiente de Energía al nuevo esquema del sector eléctrico; en una medida que abre opciones para que las centrales de generación redefinan su participación en el mercado. El ajuste forma parte del reordenamiento regulatorio derivado de la nueva legislación eléctrica.
De acuerdo con la información disponible, los lineamientos establecen los procedimientos y requisitos para que las centrales con permiso vigente puedan migrar a alguna de las figuras previstas por el nuevo marco legal. Entre esas alternativas se encuentra la posibilidad de operar mediante un nuevo contrato con cobertura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), un esquema de producción de largo plazo o la venta directa de energía al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
La publicación también se relaciona con otras disposiciones recientes en materia de cogeneración y almacenamiento de energía. En conjunto, estas normas buscan ordenar la integración de distintas tecnologías al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y dar mayor claridad a los mecanismos de participación de los generadores.
En el caso de la cogeneración, se definió que los productores podrán colocar su energía bajo las figuras de autoconsumo y generación para el Mercado Eléctrico Mayorista. Además, las centrales con sistemas de cogeneración de menos de 0.7 megawatts no requerirán permiso de generación, mientras que la capacidad autorizada deberá responder a la demanda térmica y a las necesidades de los procesos industriales asociados.
La CNE también emitió disposiciones administrativas para la integración de Sistemas de Almacenamiento de Energía Eléctrica al SEN. Con ello, quedó completado el marco regulatorio para este tipo de infraestructura, al definirse los requisitos que deben cumplir, así como los servicios que pueden ofrecer y las modalidades bajo las que podrán participar.
Para el sector eléctrico, la publicación de estas reglas representa un paso relevante en la transición del esquema anterior al nuevo modelo regulatorio. También ofrece una ruta para que generadores con permisos existentes evalúen si les conviene permanecer en su esquema actual o migrar hacia alternativas más alineadas con el mercado.
La disposición tendrá efectos en desarrolladores, operadores e industrias con infraestructura eléctrica propia, especialmente en un contexto de mayor interés por el almacenamiento y la cogeneración como herramientas para fortalecer la confiabilidad del sistema. En ese entorno, la definición de reglas claras resulta clave para dar certidumbre a nuevas inversiones.
En términos prácticos, la publicación marca un avance en la reorganización del sector eléctrico mexicano y en la adaptación de proyectos ya existentes al nuevo marco jurídico. También abre una etapa en la que la migración de permisos, la cogeneración y el almacenamiento comenzarán a operar bajo reglas más específicas y formalizadas.
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