La soberanía tecnológica orienta la estrategia nacional con la presentación de 13 proyectos de desarrollo tecnológico e innovación impulsados por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). La iniciativa busca fortalecer las capacidades científicas del país mediante acciones enfocadas en movilidad eléctrica, supercómputo e inteligencia artificial.
Olinia como apuesta para la industria nacional
La titular de la Secihti, Rosaura Ruiz Gutiérrez, presentó los 13 proyectos estratégicos durante una reunión de las comisiones unidas de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Senado y la Cámara de Diputados. La funcionaria destacó la importancia de impulsar el desarrollo del conocimiento y la tecnología para fortalecer las capacidades del país.
Entre las iniciativas sobresale Olinia, proyecto con el que se creó el primer prototipo de automóvil cien por ciento eléctrico diseñado en México. De acuerdo con la dependencia, la producción del vehículo se prevé para 2027 como parte de la estrategia de soberanía tecnológica.
Supercómputo e inteligencia artificial fortalecen la innovación
Durante la reunión, Ruiz Gutiérrez explicó los detalles para la creación de “Coatlicue”, la primera supercomputadora con la que contará México. También presentó los avances del Clúster Nacional de Cómputo e Inteligencia Artificial.
En este esfuerzo participan diez instituciones de educación superior y centros de investigación, con el propósito de fortalecer las capacidades nacionales en materia de innovación. Estas acciones forman parte de la estrategia para ampliar el desarrollo científico y tecnológico del país.
Un marco para el uso responsable de la IA
La titular de la Secihti señaló que la inteligencia artificial y el supercómputo resultan indispensables para mejorar la gestión de los recursos naturales y fortalecer las funciones del gobierno. Al mismo tiempo, indicó que el avance tecnológico también plantea desafíos que requieren un debate público permanente.
Ruiz Gutiérrez recordó que la dependencia presentó una propuesta para establecer un marco normativo sobre el uso de la inteligencia artificial y su impacto en educación, derechos humanos y uso ético. Además, afirmó que la sociedad debe continuar el análisis para definir en qué casos corresponde su aplicación, con el objetivo de consolidar una soberanía tecnológica basada en la innovación y la responsabilidad.




