La transición energética ha dejado de ser únicamente un objetivo ambiental para convertirse en un factor decisivo en la construcción de sistemas capaces de garantizar el desarrollo, la resiliencia y el acceso a los recursos esenciales. En un contexto marcado por el crecimiento demográfico, la presión sobre el agua y la infraestructura, así como la necesidad de producir más con menor impacto, el momento de actuar es ahora mediante soluciones que integren innovación, tecnología y energía para fortalecer el futuro de la humanidad.
Un desafío que trasciende la agricultura
WESS 2026, que se celebrará el 8 de septiembre de 2026, plantea una visión que va más allá de la producción agrícola. El encuentro reconoce que garantizar la seguridad alimentaria implica fortalecer los sistemas que hacen posible el desarrollo de las comunidades, impulsando soluciones donde convergen el sector energético, la sostenibilidad, la tecnología y la colaboración multisectorial. Desde su evolución como un espacio de diálogo estratégico, WESS busca conectar a líderes capaces de transformar los retos globales en acciones concretas.
Hoy, más de 733 millones de personas padecen hambre y alrededor de 2,330 millones enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave. A ello se suma que cerca de un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierde o desperdicia, mientras la agricultura consume aproximadamente el 70 % del agua dulce extraída a nivel global. Estas cifras reflejan que el desafío requiere una respuesta sistémica y coordinada.
TAMBIÉN LEE. En WESS 2025, Valia Energía impulsa soluciones comunitarias frente a crisis hídrica
Los sistemas que alimentarán el futuro
Construir un planeta sin hambre demanda una infraestructura capaz de conectar territorios, optimizar procesos y hacer más eficientes las cadenas de suministro. La energía impulsa la producción; el agua sostiene la vida; la logística acerca los alimentos a quienes los necesitan; y la inteligencia artificial permite anticipar riesgos, mejorar la toma de decisiones y acelerar la innovación en toda la cadena de valor.
Sin embargo, ninguna de estas herramientas alcanza su máximo potencial de manera aislada. La inversión estratégica, el desarrollo tecnológico y la cooperación entre gobiernos, empresas, academia y sociedad serán determinantes para crear sistemas alimentarios resilientes, sostenibles y preparados para enfrentar los desafíos climáticos, económicos y demográficos de las próximas décadas.
Una invitación a construir soluciones
El mensaje de Planeta Hambre Cero es claro: esta no es solo una conversación sobre alimentos, sino sobre el futuro de la humanidad. Garantizar la seguridad alimentaria implica transformar la manera en que producimos, distribuimos y aprovechamos los recursos, entendiendo que cada decisión en materia de energía, infraestructura o innovación tiene un impacto directo en la capacidad del planeta para alimentar a su población.
En ese contexto, WESS 2026 hace un llamado a sumar conocimientos, liderazgo y colaboración para impulsar soluciones de largo plazo. Actuar ahora significa construir los sistemas que harán posible un futuro más resiliente, equitativo y sostenible, donde la seguridad alimentaria deje de ser un objetivo y se convierta en una realidad compartida.





