El autoconsumo eléctrico gana terreno en el sector industrial como respuesta al crecimiento de la demanda de energía y a la saturación de la red pública. Este escenario impulsa un modelo que integra generación distribuida, almacenamiento en baterías, control algorítmico y una conexión inteligente con la red para fortalecer la competitividad de las empresas.
Un nuevo modelo para la industria
El director de crecimiento en Energía Real, Óscar García, señaló que el autoconsumo ya no gira únicamente alrededor de los paneles solares. Ahora representa una estrategia que fortalece la competitividad y brinda mayor control sobre la operación energética de las empresas.
También explicó que esta evolución responde a la saturación de la red pública en zonas con alta demanda, una situación que limita la confiabilidad del suministro eléctrico y genera riesgos para la continuidad de las operaciones industriales.
Regulación impulsa decisiones de inversión
García recordó que, en octubre de 2025, la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Energía publicaron los requisitos para obtener el permiso de generación para autoconsumo interconectado en centrales con capacidades de entre 0.7 y 20 megawatts. Este ajuste regulatorio reduce la incertidumbre y favorece nuevas inversiones.
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Además, destacó que desde marzo de 2025 el umbral para la generación distribuida sin permiso especial aumentó de 0.5 a 0.7 megawatts. Este cambio permite que las empresas instalen hasta 40% más capacidad bajo un esquema simplificado, sin gestionar permisos ante la Comisión Nacional de Energía.
Generación distribuida crece en regiones industriales
El avance del autoconsumo eléctrico también refleja una mayor adopción de la generación distribuida en los principales corredores industriales del país. Nuevo León, Jalisco, Chihuahua, Guanajuato y Coahuila concentran la mayor capacidad instalada gracias a su elevada demanda de energía.
En este contexto, la combinación de ajustes regulatorios, mayor capacidad para la generación distribuida y la necesidad de fortalecer la confiabilidad del suministro impulsa una nueva etapa para el sector industrial, donde el autoconsumo adquiere un papel estratégico dentro de la planeación energética.




