La energía fotovoltaica suma una nueva iniciativa que busca unir la transición energética con la conservación ambiental. La cooperativa Ecooo presentó la campaña Energía que cuida bosque, un proyecto que destina el 5% de las inversiones ciudadanas en renovables a las acciones de restauración de ecosistemas, conservación de la biodiversidad y educación ambiental que desarrolla Ecoherencia.
Inversión con impacto ambiental
La campaña permite participar desde una aportación mínima de 100 euros para impulsar la generación de energía limpia. Además de contribuir a evitar emisiones de dióxido de carbono, los participantes pueden acceder a una rentabilidad estimada de 4.9% de tasa interna de retorno antes de impuestos, mientras apoyan la restauración ecológica y la protección del bosque autóctono.
Ecooo, cooperativa sin ánimo de lucro que forma parte de la economía social y solidaria, promueve un modelo donde la ciudadanía participa de forma directa en el desarrollo de la energía fotovoltaica. Entre sus iniciativas destaca la creación de la primera planta fotovoltaica colectiva con derecho a prima, desde la cual también canaliza recursos para diversos proyectos sociales.
Prevención y restauración del territorio
La campaña surge en un contexto donde el riesgo de incendios en España mantiene niveles elevados debido al incremento de biomasa tras dos años favorables desde el punto de vista hidrológico. Ecooo señala que, además de fortalecer la resiliencia del territorio, busca respaldar el trabajo de organizaciones con experiencia científica y técnica en la custodia del medio natural.
Ecoherencia, con presencia en Andalucía y la Comunidad de Madrid, desarrolla proyectos de restauración de ecosistemas, conservación de la biodiversidad y educación ambiental en distintas regiones del país. Para la cooperativa, la prevención ocupa un lugar central, ya que la formación ambiental representa una herramienta esencial para reducir el riesgo de incendios y fortalecer la protección de los bosques.
Rentabilidad con participación ciudadana
La campaña también plantea una alternativa para quienes desean orientar sus recursos hacia proyectos con impacto ambiental. Las inversiones superiores a 1,000 euros generan pagos trimestrales durante la vida útil de la planta, mientras que las aportaciones menores reciben el rendimiento de forma anual, siempre bajo las condiciones propias de este tipo de inversión.
Los participantes muestran motivaciones diversas. Algunos priorizan el respaldo a iniciativas ambientales y sociales, mientras otros buscan diversificar su patrimonio mediante proyectos vinculados con la energía fotovoltaica. Aunque los inversionistas reconocen el atractivo de la relación entre rentabilidad e impacto ambiental, también destacan que toda inversión implica riesgos y recomiendan conocer a detalle las características del proyecto antes de participar.




