Tras su nacimiento hace poco más de una década, Cox ha evolucionado de una empresa emergente en los sectores energético e hídrico a convertirse en una plataforma global consolidada, con una presencia cada vez más relevante en infraestructura de agua y energía. Este impulso se traduce hoy en una apuesta firme y de largo plazo por México, país que se posiciona como un eje clave dentro de su estrategia de crecimiento internacional.
El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, refrenda la apuesta de la compañía por el país latinoamericano, del que destaca su marco regulatorio estable, una demanda energética creciente y un alto potencial renovable que lo hace “tremendamente atractivo”.
“Nuestro principal mercado, absolutamente, es México. Es un mercado que crece, con una industrialización elevada, una demanda energética que aumenta anualmente y además no está satisfecha, y que tiene la materia prima necesaria, que es la parte eólica, solar y de gas. Además, tiene un gran vecino y una alta capacidad de talento. El momento es ahora”, explica Riquelme.
Riquelme destaca que, en un contexto de “regulación totalmente estable y justa para el sistema eléctrico”, la empresa espera invertir alrededor de 6,000 millones de dólares en proyectos de infraestructura de energía y agua, así como en los polos de desarrollo.

El hito mexicano
Riquelme señala el inicio de una “nueva etapa” para la empresa, marcada por la compra de activos de Iberdrola en México, una operación de 4,000 millones de dólares mediante la cual Cox ha incorporado una plataforma de generación con capacidad instalada de 2.600 MW y es la mayor suministradora privada de México, con más del 25% de cuota de mercado. Esta transacción, añade, fue financiada por importantes bancos internacionales de primer nivel, lo que refleja la confianza en México.
“Se trata del principal hito estratégico del año. Es una operación que cambia la escala de Cox y refuerza de forma muy significativa la calidad y recurrencia de nuestro negocio. Con esta adquisición incorporamos una plataforma integrada con una posición diferencial en un mercado estratégico para el Grupo. Siendo la única plataforma verticalmente integrada de México”, agrega.
A esta operación se le suma la reciente colocación de 2,000 millones de dólares en el mercado estadounidense, que generó un interés sin precedentes y supone el respaldo definitivo a la compra de Iberdrola México por parte de Cox, así como la validación de su estrategia, disciplina financiera y perspectivas futuras.

“Estamos bajo un perímetro regulatorio y en un momento del país tremendamente atractivo para todos los inversores a nivel global. Confiamos en el mercado, confiamos en el país y en la integración que estamos viendo. Hay muchísimas oportunidades”, concluye Riquelme.
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