El gas natural concentra una nueva discusión en México ante la posibilidad de aprovechar cerca de 60 mil millones de barriles de recursos prospectivos en yacimientos no convencionales. Especialistas plantean que la tecnología, la supervisión independiente y normas actualizadas permitan evaluar el uso del fracking con un enfoque que reduzca riesgos para el medio ambiente y la población.
Tecnología para anticipar riesgos
El Comité Científico y Tecnológico para la Evaluación del Fracking propone integrar inteligencia artificial, gemelos digitales, sensores automáticos y drones para conocer el comportamiento del subsuelo antes, durante y después de la perforación. Estas herramientas facilitan simulaciones que ayudan a identificar posibles fallas y fortalecen la vigilancia ambiental.
La propuesta también contempla transporte eléctrico en los campos, reciclaje de agua y procesos de fracturación sin uso de líquido, con el propósito de disminuir el impacto de las operaciones y mejorar el control sobre cada etapa del proyecto.
La línea base ambiental como punto de partida
Los especialistas consideran indispensable establecer una línea base ambiental antes de cualquier actividad de perforación. Este diagnóstico permite conocer el estado original del agua, el aire, el suelo, la flora, la fauna y la actividad sísmica para contar con un parámetro de comparación durante el desarrollo de los trabajos.
TAMBIÉN LEE. Sener analiza explotar gas con fracking; refinería para expertos y sin antecedentes de corrupción: Rocío Nahle
Con esta información, cualquier cambio en las condiciones del entorno puede identificarse con mayor precisión. Además, el comité plantea que laboratorios acreditados e independientes supervisen los datos y que la información generada por sensores y drones permanezca disponible en plataformas digitales de acceso público.
Experiencia internacional para fortalecer la regulación
El análisis de proyectos internacionales también forma parte de la propuesta. Los especialistas señalan que casos como Vaca Muerta, en Argentina, ofrecen referencias para adaptar prácticas relacionadas con el reciclaje de agua, la eficiencia operativa y la construcción de un marco regulatorio que proteja a la población y al entorno natural.
Durante el Foro Latinoamericano de Refinación Petroquímica y Energías de la Transición (Larped), integrantes del comité señalaron que el potencial del gas natural puede generar oportunidades para el país, siempre que el fracking opere bajo metodologías técnicas, monitoreo permanente, auditorías independientes y mecanismos de transparencia que respalden cada decisión.




