ANIQ designó a Jesús Sáenz como nuevo presidente, en un relevo que marca una etapa relevante para la industria química; además, su llegada ocurre en un entorno de retos para la competitividad, la regulación y el comercio internacional; con ello, la asociación busca dar continuidad a una agenda de trabajo con peso en el sector.
Sáenz es contador público y hoy dirige Quimobásicos; por lo tanto, combina experiencia empresarial con una visión enfocada en la gestión de la industria química; su perfil, de acuerdo con la ANIQ, aporta una base sólida para encarar los desafíos actuales.
A lo largo de más de 30 años de trayectoria, ocupó cargos de alta dirección en Sudamérica, Europa, África y México; asimismo, en Cemex fue director general en República Checa y vicepresidente de planeación estratégica y comercio internacional; esa ruta profesional refuerza su conocimiento de mercados diversos.
En Quimobásicos, ha encabezado una línea de trabajo centrada en la eficiencia operativa y en la confiabilidad del abasto de insumos estratégicos; así, su gestión se ha alineado con un entorno global que exige respuesta rápida y coordinación constante.
La ANIQ destacó que Sáenz tiene una visión orientada a fortalecer la competitividad de la industria química en México; además, subrayó su capacidad para construir relaciones de largo plazo con actores clave dentro y fuera del país; en consecuencia, su nombramiento toma relevancia para el rumbo del organismo.
Trayectoria empresarial
Su experiencia también incluye estrategias de negocio, fusiones y adquisiciones, planeación estratégica, finanzas y sostenibilidad; de igual forma, ha trabajado temas vinculados con cambio climático, lo que amplía su campo de acción dentro de la agenda industrial.
Por otra parte, ha tenido una participación activa en organismos empresariales; fue presidente de Comce Noreste y consejero en diversas instituciones industriales y de promoción económica; con esto, suma una mirada integral del entorno económico y comercial.
Fin de una etapa
El relevo llega tras la conclusión del periodo de José Carlos Pons; su gestión dejó avances para el sector, en especial por el fortalecimiento del diálogo con autoridades en un contexto complejo para la política energética.
Asimismo, su presidencia impulsó la defensa de la competitividad ante cambios regulatorios; a la par, promovió una agenda más activa en sostenibilidad y economía circular; de esta manera, la ANIQ abre una nueva etapa con continuidad en sus prioridades.




