La AIE lanzó una advertencia clara sobre el mercado petrolero; Fatih Birol señaló riesgo de entrar en una “zona roja” si la guerra en Medio Oriente sigue sin solución duradera; su mención subraya la urgencia ante la posible caída de oferta en plena temporada de viajes.
Reservas estratégicas y respuesta coordinada
La AIE dijo que está lista para actuar y liberar más reservas si los países lo deciden; 32 miembros coordinaron la entrega de 426 millones de barriles.
Esa movilización extraordinaria alivió presiones momentáneas, pero no resolvió la pérdida sostenida de suministro.
Pérdida de suministro y efecto en mercados
La agencia calculó que la paralización del estrecho de Ormuz redujo alrededor de 14 millones de barriles diarios, con más de mil millones de barriles de exportaciones perdidos. Esa caída sumó a la contracción global: en abril la oferta bajó 1,8 millones de barriles diarios; desde febrero la pérdida total llega a 12,8 millones diarios.
Demanda y sectores golpeados
La AIE proyecta una reducción de la demanda en 2,4 millones de barriles diarios para el segundo trimestre de 2026; la menor actividad económica y el alza de precios explican la contracción. Sectores petroquímico y aeronáutico sufren más; la medida se extiende por el consumo general de combustibles, presionando precios y cadenas productivas.
La evolución hacia una zona roja aparece condicionada por la temporada alta de viajes; la demanda suele aumentar en julio y agosto, lo que podría agravar la escasez si no hay solución política. Birol recordó que las reservas pueden liberar más volumen, pero esa acción requiere consenso entre países.
Mientras, el informe mensual de la AIE mostró agotamiento récord de reservas y llamó la atención sobre futuras subidas de precios; la incertidumbre en el Golfo mantiene mercados en tensión. En el terreno, Irán informó paso de 31 buques por el estrecho de Ormuz en 24 horas, con nueva autoridad para gestionar la navegación; ese control añade una variable geopolítica a la oferta global.




