Escrito por: Opinión, Ramsés Pech

México, la última oportunidad

México

A México se le presenta una última oportunidad en el corto y mediano plazo en hidrocarburos. Esperemos que la administración actual no la deje escapar

Ramsés Pech

Grupo Caraiva – León & Pech architects

Los mercados están siendo movidos por un sinnúmero de incertidumbres a nivel geopolítico causadas por decisiones de gobiernos.

La invasión de Rusia a Ucrania sigue siendo el factor preponderante de la afectación principal, la cual ha derivado en el incremento de los precios del barril principalmente; afectando directamente a los precios de los combustibles a nivel mundial.

El factor preponderante hoy día en el mundo radica en cuánto acceso tienes al dinero y en qué tipo de negocio estás interesado en participar.

Ante esta circunstancia, muchos países que tienen la ventaja de producir petróleo y que están agrupados en la OPEP+, decidieron acelerar la recuperación de la producción que se tuvo hasta antes de la pandemia. La justificación fue que los mercados estaban estables y equilibrados, tanto para el petróleo crudo como para los productos refinados.

Los países pertenecientes a este acuerdo esperarían que los precios del barril mantengan cuando menos de junio de 2022 a mediados de 2023 por valores arriba de 100 dólares por barril de crudo. Y los combustibles podrían estar estables en precios, siempre y cuando la demanda aumente; incrementándose los volúmenes de salida de productos petrolíferos de las refinerías, principalmente en los mercados asiáticos.

Oportunidad para países con vocación petrolera

Esto representa una gran oportunidad a países productores de petróleo con una alta capacidad de poder incrementar la producción; derivado de la caída en el mercado internacional del crudo ruso de alrededor de 3 millones de barriles diarios. Esto se profundiza cada día más a medida que los países de la Unión Europea llegan a sus metas establecidas para finales del 2022; y que China e India se alineen con el mundo. Por lo pronto, estos dos países asiáticos están llenando sus reservas estrategias de crudo con descuentos de hasta de 30 dólares por barril.

Algunos países que pertenecen a la OPEP+ están teniendo problemas para poder incrementar la producción. Para lo cual, se dictaminó que los países de bajo rendimiento presenten sus planes antes del 17 de junio de 2022 sobre el cómo llegaran a las cuotas establecidas.

Algunos de estos no podrán cumplir, y sumando la caída de la producción rusa en los mercados en forma parcial, países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes y México, podrían aprovechar esta disyuntiva y aumentar la producción; para poder obtener una mayor cantidad de ingresos durante los próximos meses ante un precio de barril alto.

Arabia Saudita señaló que puede llegar a 13 millones de barriles diarios en 2027, dejando en claro que puede lograrlo en corto tiempo, si las condiciones del mercado lo requieren.

Ante esto, su principal aliado y quien funge como parte de la presión a nivel mundial para incrementar la producción, Estados Unidos (EU), sostuvo que, de igual forma puede llegar en 2023 a los valores que tenía de alrededor de 13.5 millones de barriles diarios.

EU y su mercado petrolero

El mercado de inversión estadounidense lo gestionan los privados, quienes han dicho que con un precio del WTI de 38 dólares por barril se pueden cubrir los costos de operación de los pozos existentes y con 56 dólares por barril se pueden perforar pozos nuevos.

EU con la liberación de sus reservas estratégicas de crudo para refinerías, el incremento de producción, y tasas de intereses, pretende salir lo más rápido en el caso de tener una recesión a finales de 2022; y empezar a controlar la inflación para mitigar la misma a finales de 2023.

Arabia Saudita y EU, ambos países controlarán al mercado mundial del petróleo. Quien tenga la forma de incrementar la producción lo más rápido posible y sostenerla por más de 5 años, podrá obtener flujos de efectivos adicionales para su economía.

A México se le presenta una última oportunidad en el corto y mediano plazo, esperemos que la administración actual no la deje escapar; al no tener más el compromiso de mantener la producción de no más de 1 millón 753 mil barriles, el cual data de 2020 que pactamos como miembros de los países de la OPEP+.

Compromisos con la OPEP+

Ante esta liberación que tenemos, la falta de algunos países de la OPEP+ en cumplir con las cuotas establecidas, y la salida en el mercado de algunos barriles de crudo ruso, ayudaría a México a tener más flujo de efectivo proveniente de las exportaciones; que podrían ayudar a mitigar el precio de los combustibles, los cuales podrían llegar a incrementarse en un 30% de los valores actuales en este verano.

En México a partir de septiembre, quedaríamos liberados del compromiso con la OPEP+ y podríamos incrementar entre 50 a 70 mil barriles diarios en forma mensual; para poder llegar a la meta de 2 millones de barriles a diciembre del 2022. El objetivo sería el de enviar 900 mil barriles a refinerías y exportar alrededor de 1 millón de barriles diarios; esto podría ser la estrategia para el 2023. Dejar de exportar por el momento no sería lo idóneo para nuestro país.

Esto puede ser logrado por parte de los contratos que tienen los privados o con las asignaciones de Pemex; siempre y cuando este presente sus planes de exploración y desarrollo de los campos lo antes posible; siendo la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) la que puede aprobar la perforación de nuevos pozos o actividades que incrementan la producción por parte de los participantes del mercado de extracción de hidrocarburos.

¿Cómo lograr esto? Pemex actualmente y de acuerdo con su presentación del mes de mayo a inversionistas, indica que:

Los campos nuevos produjeron 355 Mb al cierre del primer trimestre del 2022 y en marzo produjeron 605 Mbd adicionales a la tendencia de disminución de 2018. Esto indica que, si el consejo de Pemex pudiera aprobar del flujo adicional de la venta del barril su uso para hacer la reparación, terminación y perforación de nuevos pozos, tendríamos una producción incremental rápida; y que el mercado mundial absorbería en forma rápida, recuperando estas inversiones.

Los privados hoy día producen alrededor de 171 mil barriles diarios (algunos campos con Pemex). Estos pueden incrementarse de manera rápida ante un precio alto, y debido a que no dependen de un presupuesto autorizado por un órgano de una administración pública, sino de decisiones propias de acuerdo con sus cálculos que están en función de tener un riesgo mínimo geológico y un alto éxito comercial de los pozos que tengan.

Pemex, por el contrario, depende de un presupuesto asignado que le permita llegar a las metas establecidas. Pero en los últimos dos años, han subejercido el presupuesto en la parte de Pemex Exploración y Producción, ante el acuerdo firmado con la OPEP+.

Estamos libres del acuerdo y el mercado está en bandeja de plata para aprovecharlo.

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