Escrito por: Economía, Economía, Economics, Opinión, Ramsés Pech

El anacronismo en el mundo

anacronismo

Los gobiernos actuales se desenvuelven en un anacronismo ideológico que imposibilita el crecimeinto sostenido de sus economías

Ramsés Pech

Grupo Caraiva – León & Pech Architects

Energía Sin Política – YouTube

En 2020 influyó el aspecto de la salud y mortandad, y este año que termina fue referente a la incertidumbre económica; la cual fue creada por una falta de estabilidad, alineada a un plan de corto a mediano plazo, al no haber acuerdos comunes para el futuro del planeta; derivando en problemas económicos para las personas en forma individual.

El planeta tendrá un anacronismo plasmado en un tiempo finito, en donde la economía de cada nación dependerá de la incongruencia de sus decisiones presentes respecto a la época de adaptación camaleónica; ligada al cambio económico de cada país como un primer plano.

En algunos países, definirán una realidad virtual del corto plazo, dando lugar a la creación de errores financieros; que resultarán en el situar momentos económicos, de salud y educación, en un período de tiempo que no se corresponde con el que le es propio para crecer.

Tendremos naciones que continúen ajustándose a su presente, con decisiones del pasado las cuales son obsoletas. El presente para el futuro deberá estar bajo una ecuación en el priorizar, primero, el desarrollo económico real de una sociedad; para obtener un crecimiento de nación en forma sostenido del largo plazo. Eliminando así en cada una de las administraciones democráticamente elegidas, la pérdida de tiempo en asuntos que retrasan la evolución en todos sus sentidos.

El anacronismo en su momento ayudó, bajo las circunstancias que había en el pasado; bajo las leyes, normas y condiciones de convivencia que había el mundo. Estas debieron de ser mejoradas con base en la experiencia pasada, de lo contrario se dará una regresión.

El pasado no es igual al presente en el futuro. Un país se adapta, mejora y aplica lo mejor para crecer, no usa lo que ya en su momento ayudó; dejándolo en la perpetuidad para la toma de decisiones. El mundo cambia y las personas también lo hacen en su intelecto.

Perder el tiempo emulando al pasado y no madurar en el futuro, simplemente creará espacio en la relatividad económica del presente; dejando a un lado a naciones y creando una económica circular estacionaria y de forma constante.

Diferentes administraciones de países en el mundo, la cabeza pensante de estas, toman como bandera en liderar una causa; lo cual es necesario para dar una estabilidad en el periodo que los acontece. Pero ha quedado demostrado que, las personas que llevan las riendas de un país deben estar más abocadas en el futuro y no en el presente, debido a que su legado es trascender para el bien común.

Madurar por un país no significa reducir la corrupción, crear programas sociales, porque así no se genera crecimiento en el conocimiento o una mejor vida para las personas. El objetivo de esto es dejar de depender del gobierno para poder subsistir en una sociedad.

Hay que aprender del presente para el futuro, evaluando el pasado; en el momento que estamos y ver si aplica la experiencia obtenida, sin hacer a esta la solución de la realidad. El propósito es mejorar en primera estancia la parte económica. El peculio, queramos o no, es el valor tangible que el hombre colocó en todas las actividades para establecerse y sobrevivir en el planeta.

Si un administrador(a) de un país se enfoca para satisfacer un anacronismo propio, la nación no aprenderá en tener conocimiento; debido a que traerá momentos, leyes, normas y hechos que, en el pasado funcionaron, pero en el presente no pueden ser adaptados para generar una estabilización política, financiera, económica y social. Estas ideologías propias, podrían crear para una economía incertidumbres que generarían la pérdida de credibilidad en el mundo; limitando a su sociedad el acceso a ciertas relaciones de corto y mediano plazo, evitando así el crecimiento futuro para el desarrollo de cada individuo.

La riqueza tiene un anacronismo vigente en forma diaria, por la falta de misión de largo plazo de cada administración con base en una creencia ideológica del cómo, y deja de lado el sentido común del para qué sirve.

El patrimonio de un país no depende de la totalidad de los recursos naturales, de las reservas internacionales en un banco central, la política, o de buenas intenciones; radica principalmente en las personas y, si estas individualmente no tienen acceso al dinero con conocimiento, entonces el administrador falló en el tiempo en que ejerció la facultad que conferida. Este sería el momento en donde debe parar y dejar de usar los anacronismos; establecer un diálogo en común entre todas las partes, para hacer frente al futuro y que esto ayude a cada individuo a cómo lograr trascender.

Hoy, todos los países están preocupados por los datos macroeconómicos, sobre todo en la inflación, costos del dinero (intereses interbancarios); tipo de cambio y el poder tener un crecimiento real y no virtual, como el que hoy acontece. Esto ha influido a que evalúen su riqueza para el futuro; usan el anacronismo para actualizar el presente, lacerando la continuidad y aboliendo una misión establecida.

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Es correcto que un país pierda su tiempo en saber quién tiene el poder; al cambiar o traer relatos del pasado al presente, sabiendo que no pueden implementarse debido a que no existe el suficiente dinero para poder dar el todo a la sociedad. El mundo no para y solo cambian las personas, los momentos de cada una de ellas; una nación que continúa en el pasado nunca madurará y solo estará haciendo frente al presente, viviendo en el pasado.

Un administrador anacrónico es aquel que vive en el pasado y no deja que madure y exista la convivencia entre el poder y el ser; limitando a una nación en ser fuerte en el todo, y dictaminando al cómo, a sabiendas de que una democracia tiene un tiempo limitado.

El mundo no necesita de anacronismos, requiere de evolucionara en madurar, ¿acaso las guerras bélicas, frías, tecnológicas, económicas y ambientales, afectaron directamente a los seres vivos en el planeta?, hoy no es quien tiene la verdad, es cómo usar el conocimiento para madurar en el futuro.

Recordemos que cada persona tiene un momento en el espacio-tiempo. Controlar algo que no puede ser cambiado, dice mucho que no está maduro para el presente; y no ve más haya de su tiempo, en que puede ser popular, querido y amado. Pero una vez que no esté, solo será recordado por un grupo de personas que se quedaron en un legado de anacronismo ideológico.

El futuro es el presente.

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