Escrito por: Opinión

Después de Shell, litigio climático contra Volkswagen

El fallo histórico que ordena a la petrolera Shell a reducir a lo largo de su cadena de suministro sus emisiones de CO2, se convirtió en un antecedente poderoso para otro caso de litigio climático: contra Volkswagen

Gustavo Ampugnani

Director de Greenpeace México

El fallo histórico conseguido en los Países Bajos hace unos meses, que ordena a la petrolera Shell a reducir a lo largo de su cadena de suministro sus emisiones de CO2 en 45% para el año 2030[1], se convirtió en un antecedente poderoso para otro caso de litigio climático en puerta: esta vez contra Volkswagen.

Representantes de Greenpeace Alemania y de la organización Deutsche Umwelthilfe (DUH) enviaron una carta al CEO de Volkswagen, Dr. Dies, y a los miembros del Consejo, reclamándoles que los planes de descarbonización de la empresa no están alineados con el objetivo establecido en el Acuerdo de París; de limitar el aumento de la temperatura global del planeta en 1,5°C. Volkswagen es el segundo mayor fabricante de automóviles del mundo.

Los daños de Volkswagen

Aunque Volkswagen hace todo lo posible para parecer ecológica y progresista, sigue siendo una de las corporaciones globales más dañinas para el clima. Como el segundo fabricante de automóviles más grande del mundo, la huella de CO2 de la división de automóviles de pasajeros -por sí sola- es equivalente a las emisiones anuales de Australia. Por tanto, esta empresa tiene una responsabilidad especial a la luz de la crisis climática. Si bien se ha fijado objetivos climáticos, estos son demasiado poco ambiciosos e inconsistentes; al no estar alineados con el objetivo de 1,5°C establecido en el acuerdo climático de París[2].

A través de la producción descontrolada de vehículos con motor de combustión interna que dañan el clima, Volkswagen está poniendo en peligro la vida en el planeta. Las acciones legales a las que podría recurrir Greenpeace Alemania buscan garantizar los derechos de los jóvenes y las generaciones futuras; así como la de las personas cuya salud y sustento ya están sufriendo debido a la crisis climática.

Con base en los informes más recientes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC)[3] y la Agencia Internacional de Energía (AIE)[4], se le está exigiendo a la empresa que ponga fin a la producción de vehículos de combustión interna dañinos para el clima; y que reduzca su huella de carbono en un 65% a más tardar en 2030.

El sector transporte y la participación de VW

El sector transporte es responsable del 25% de las emisiones globales de CO2. De acuerdo con la AIE, sólo los autos de pasajeros fueron responsables del 8.5% de las emisiones globales en 2018. Según un reporte de Climatewatch[5], si bien las emisiones del sector transporte en Alemania se redujeron 1% en 2020 respecto de 1990, en términos globales ¡¡¡aumentaron un 40%!!!

Volkswagen tiene una participación de 12% en el mercado global de venta de autos de pasajeros y vehículos de carga ligeros; por lo tanto, su contribución a dicho aumento puede considerarse significativa. Es por ello que, a través de la carta enviada el 3 de septiembre pasado, las organizaciones recomiendan a Volkswagen alinear sus actividades con los objetivos del acuerdo climático de París, estableciendo estándares mínimos. En caso de no hacerlo, las organizaciones pasarán a dar el siguiente paso: la presentación de una demanda judicial.

Las demandas

A través de la carta enviada el 3 de septiembre pasado, Greenpeace Alemania pide a Volkswagen que haga que su estrategia sea compatible con los postulados del Acuerdo de París; y que elimine gradualmente la producción global de vehículos de combustión interna para 2030 a más tardar; además de cesar la producción de SUV. Se exige, por lo tanto, que Volkswagen reduzca masivamente su huella de carbono a lo largo de toda su cadena de producción.

En específico se busca que Volkswagen cumpla tres demandas muy concretas:

  • Reducción de emisiones anuales agregadas de CO2 resultantes del desarrollo; la producción; y la venta de autos de pasajeros y vehículos de carga livianos, en al menos 65% para finales de 2029, respecto de los niveles contabilizados en 2018. Lo anterior, para que sea observado tanto por Volkswagen como por sus empresas subsidiarias.
  • Implementación de acciones apropiadas para asegurar que a lo largo y a lo ancho de la empresa incluyendo sus subsidiarias y marcas relacionadas con el desarrollo la producción y la venta de autos de pasajeros y vehículos de carga livianos- mantengan un máximo de 25% de vehículos con motor de combustión interna, en el periodo que va de 2021 a 2029.
  • Detener completamente la producción de autos de pasajeros y vehículos de carga ligeros a fines del 2029.

A su vez, se le solicita que ejerza una influencia activa y legal sobre aquellas empresas con las que tenga emprendimientos comunes o comparta capital; para asegurar que las medidas anteriores se repliquen.

La brecha entre lo prometido y el Acuerdo de París

En la carta a la empresa se relaciona el plan de sustentabilidad de Volkswagen con los objetivos establecidos en el acuerdo climático de París. Por ejemplo, se menciona que en el Reporte de Sustentabilidad de la empresa del año 2020, Volkswagen declaró hacer una contribución para limitar el aumento de la temperatura a 2ºC. Lo anterior se ubica en el máximo concebible por el Acuerdo; que establece explícitamente el objetivo de mantener el aumento de temperatura “bien debajo de los 2ªC”. Recientemente, el IPCC alertó sobre las consecuencias de que la temperatura alcance ese nivel de aumento; redobló el llamado para que los esfuerzos se encaminen a reducirla mucho más y limitarla en 1.5ªC.

En diciembre de 2018 Volkswagen presentó una nueva estrategia en la que incluyó el aspecto de reducción de emisiones[6]. No obstante, omitió considerar en ella el informe especial del IPCC presentado en octubre de ese mismo año. Fue justamente el informe que señala que la diferencia de medio grado entre el 1.5ºC y los 2ºC serían de dimensiones devastadoras para los ecosistemas y las personas.

Es por eso que las organizaciones le reclaman a Volkswagen su “falla” en satisfacer lo anterior y reformular sus planes de acción climática para alinearlos a lo establecido en el Acuerdo de París. Además, señalan que las metas de Volkswagen no solo están desalineadas de París sino también de la legislación alemana; que reconoce de manera explícita que los esfuerzos climáticos deben estar dirigidos a limitar el aumento de la temperatura global “significativamente por debajo de los 2ºC”. Por lo tanto, mantener un objetivo de 2ºC en el plan de acción de Volkswagen descarta inmediatamente cualquier esfuerzo para aumentar la ambición que la ciencia y la legislación alemana indican que es necesario para evitar un Cambio Climático catastrófico; lo que pone en situación de alta vulnerabilidad a la integridad de las personas, sus territorios y sus bienes.

En 2018, VW tuvo la mayor huella de CO2 entre los productores de automóviles[7] y actualmente es el segundo fabricante de automóviles más grande del mundo (después de Toyota), lo que no significa que otros estén funcionando mejor. Por lo tanto, Greenpeace Alemania está cooperando con otra ONG en (Deutsche Umwelthilfe, DUH) que simultáneamente está demandando a BMW y Mercedes.

¿Qué pasaría después?

A medida que los impactos derivados del Cambio Climático son cada vez más frecuentes y devastadores, los casos de litigio climático también avanzan buscando lograr que los responsables principales de este problema global cambien su modelo de negocio y se hagan cargo de lo que hasta hace muy poco nadie les reclamaba legalmente.

Al responsabilizar a Volkswagen por las consecuencias de su modelo de negocio dañino para el clima, Greenpeace Alemania busca que esta empresa actualice y reformule sus estrategias; para que estén alineadas al objetivo global de reducir de manera agresiva las emisiones de gases de efecto invernadero. Volkswagen tiene plazo hasta el 29 de octubre para presentar un cambio de estrategia encaminada a detener y desistir de generar emisiones. Si eso no ocurre, las organizaciones están decididas a llevar el caso a los tribunales alemanes; haciendo valer el último precedente legal de repercusión mundial que fue el caso de Shell, en Holanda.

Referencias

[1] Decisión tomada el 26 de mayo de 2021. En los Países Bajos, este año (2021) se dictó un fallo histórico contra Shell. En este caso que sentó un precedente, el tribunal ordenó a la corporación reducir sus emisiones a lo largo de toda la cadena de suministro en un 45% para 2030 (en relación con 2019); y confirmó la responsabilidad climática de las empresas de petróleo y gas como Shell.

[2] https://www.volkswagenag.com/en/sustainability/reporting.html

[3] https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/#FullReport

[4] https://www.iea.org/reports/net-zero-by-2050

[5] https://www.climatewatchdata.org/ghg-emissions?end_year=2018&start_year=1990

[6] https://www.reuters.com/article/us-volkswagen-emissions-combustion-idUSKBN1O32O6

[7]https://www.greenpeace.de/sites/www.greenpeace.de/files/publications/gp_cleanairnow_carindustryreport_full_v5_0919_72ppi_0.pdf

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