Escrito por: Opinión, Pablo López Sarabia

Recortes a calificación de México, PEMEX y CFE: Una Crónica Anunciada

El 05 de junio de 2019, se materializó la baja en la calificación soberana de México por parte de Fitch Ratings debido a la perspectiva de debilidad macroeconómica y las persistentes limitaciones fiscales. Como consecuencia del ajuste se recortó la calificación de PEMEX, CFE y 17 Instituciones Financieras asentadas en México.

La calificación soberana de México a largo plazo en moneda extranjera se mantiene en grado de inversión, aunque la nota dada por Fitch Ratings es similar a la registrada tras la crisis “subprime” a finales de 2009. Las acciones de apoyo económico a PEMEX anunciadas por la actual administración han generado dudas en los mercados; sumándose la incertidumbre sobre los proyectos de inversión insignia del Gobierno Federal como: el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, el Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas. Estos proyectos podrían debilitar la capacidad fiscal del gobierno en un entorno donde la razón de deuda/PIB sigue alta, el crecimiento económico se desacelera y no se considera un aumento de impuestos; así como las dudas que genera el uso de recursos de los Fondos de Estabilización Ingresos Presupuestarios. Por todo lo anterior, no sorprende que el spread del bono soberano de México en relación al bono del Tesoro de EUA a 10 años haya pasado de un mínimo de 136 puntos base, en el periodo de octubre de 2018 a mayo de 2019, a un máximo de 457 puntos base.

La baja en la calificación soberana de México provocó que la calificación de PEMEX se ubicará en el nivel “BB+” desde “BBB-“ en la escala de Fitch Ratings, situación que lo ubica en el nivel de bono basura. En los últimos años PEMEX enfrenta una caída de la producción petrolera y un menor ritmo de restitución de reservas probadas, un pasivo laboral asfixiante, volatilidad en el precio del crudo, un débil flujo de caja libre, una creciente deuda externa que supera los 106 mil millones de dólares; bajos niveles de inversión en infraestructura y mantenimiento, a pesar de recortes en costos y un alivio fiscal del gobierno. Por lo anterior, no sorprende que los bonos de Pemex emitidos en euros, libras, dólares y pesos hayan aumentado su rendimiento a lo largo de los últimos años, en respuesta al mayor riesgo de la compañía. Por lo que respecta al spread del bono de Pemex en relación al bono del Tesoro de EUA a 10 años pasó de un mínimo de 323 puntos base a un máximo de 692 puntos base en el periodo de octubre de 2018 a mayo de 2019. La cancelación de la licitación CNH-A6-7 asociaciones/2018 que tenía por objetivo buscar socios para PEMEX en el área exploración y producción podría seguir incrementando el diferencial entre el bono de PEMEX y el bono soberano de México, alcanzado máximos de 286 puntos base en el periodo referido.

El recorte a la calificación de CFE la ubica en el mismo nivel de la deuda soberana de México en escala de Fitch. La suspensión de las subastas eléctricas y la incertidumbre sobre el futuro de las energías renovables en la matriz energética de México; se suman a las pérdidas técnicas y no técnicas que registra la compañía, la exposición al tipo de cambio, los crecientes subsidios y la menor rentabilidad por el uso de combustóleo.

Profesor-Investigador de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe.  E-mail: plsarabia@tec.mx

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