La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) se convirtió en sede de la que es considerada “la mayor fiesta de robótica escolar del país”, al recibir a más de 2 mil niñas, niños y jóvenes de primaria y secundaria durante el Certamen Estatal de Robótica First LEGO League Challenge, temporada 2025-2026 “UNEARTHED”.
Provenientes de más de 200 clubes escolares de los 125 municipios del Estado de México, los participantes —muchos de ellos de comunidades indígenas— se reúnen los días 17 y 18 de marzo en un evento que combina ciencia, creatividad y exploración del pasado.
Organizado por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación estatal, el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECyT) y la Fundación Robótica para la Educación, el certamen busca al equipo que representará a la entidad en la etapa nacional, programada para el 25 de abril en la Ciudad de México.
Ciencia, creatividad y enfoque social
De acuerdo con el director del COMECyT, Víctor Daniel Ávila Akerberg, el encuentro “funciona como una plataforma de descubrimiento científico para estudiantes de cuarto de primaria a tercero de secundaria, quienes deberán combinar programación, investigación y creatividad para resolver desafíos tecnológicos con impacto social”.
En esta edición participan 202 escuelas distribuidas en todo el estado, lo que —según el funcionario— convierte al certamen en el más grande en su tipo a nivel nacional.
Además de impulsar habilidades STEM, el evento incorpora componentes de arte, trabajo colaborativo y formación en valores. Uno de sus rasgos distintivos es su enfoque social, ya que prioriza la participación de escuelas ubicadas en contextos de marginación rural, zonas indígenas o comunidades con acceso limitado a programas científicos.
Robótica para explorar el pasado
Bajo el tema “UNEARTHED”, los equipos desarrollan proyectos inspirados en disciplinas como la arqueología, paleontología, geología e historia. La premisa es clara: “desenterrar el pasado para comprender el presente y el futuro”.
Entre las propuestas destacan robots inspirados en insectos como escarabajos o arañas, diseñados para ingresar a espacios reducidos como cuevas y equipados con sensores capaces de detectar posibles restos fósiles o piezas arqueológicas.

Otros proyectos abordan el análisis de polen antiguo y la reconstrucción de paleoambientes, con el objetivo de entender la evolución de los ecosistemas y el uso del suelo a lo largo del tiempo.
En muchos casos, las y los estudiantes vinculan sus desarrollos con zonas arqueológicas o espacios históricos cercanos a sus comunidades, integrando elementos culturales como vestimenta tradicional, alimentos y narrativas sobre el origen de sus proyectos.
El resultado, más que una competencia, se asemeja a un “tianguis de conocimiento biocultural”, donde conviven robots, maquetas y sensores con historias sobre cerros sagrados, cuevas y paisajes comunitarios.
Vinculación académica e innovación
La realización del evento en Chapingo responde a un convenio firmado en 2024 entre el rector Ángel Garduño García y el titular del COMECyT, con el objetivo de fortalecer la formación científica desde edades tempranas.
Durante el certamen, estudiantes de la UACh participan como monitores, mientras especialistas de la institución forman parte de los paneles de evaluación, consolidando un vínculo entre educación básica, media y superior en torno a la ciencia, la tecnología y las humanidades.
Con ello, Chapingo se posiciona como un espacio de encuentro donde nuevas generaciones exploran su vocación científica a través de la robótica y la innovación tecnológica.
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