El gobierno federal anunció un plan de inversión en infraestructura por 5.6 billones de pesos para el periodo 2026-2030, del cual más de la mitad estará destinado al sector energético, de acuerdo con información presentada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) durante la conferencia mañanera del 3 de febrero en Palacio Nacional.
Según lo expuesto por el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, el 54% de la inversión total —equivalente a 3 billones 32 mil millones de pesos— se canalizará a proyectos de energía, lo que convierte a este rubro en el principal eje del denominado Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar. El resto de los recursos se distribuirá entre otros sectores estratégicos vinculados a transporte, salud y servicios básicos.
Energía concentra la mayor parte de los recursos
Durante la presentación del plan, Hacienda detalló que la inversión será de carácter público y mixto, y se desplegará en más de mil 500 proyectos evaluados de manera individual. En el caso del sector energético, los recursos estarán orientados a fortalecer la infraestructura bajo esquemas en los que el Estado mantiene la rectoría de los proyectos estratégicos.
De acuerdo con la SHCP, los esquemas de financiamiento incluyen la participación de la banca de desarrollo, el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), nuevos vehículos financieros, el mercado bursátil y contratos mixtos con la iniciativa privada, sin recurrir a concesiones ni a esquemas de Asociación Público-Privada tradicionales.
Desglose del presupuesto por sectores estratégicos
Según la información presentada por el gobierno federal, la distribución de los 5.6 billones de pesos quedará de la siguiente manera:
- Energía: 54 % del total de la inversión, equivalente a más de 3 billones de pesos.
- Trenes: 16 %, destinado a infraestructura ferroviaria.
- Carreteras: 14 %, enfocado en proyectos de conectividad carretera.
- Puertos: entre 6 y 6.4 %, para infraestructura portuaria.
- Salud: alrededor de 6 %, principalmente para hospitales y equipamiento.
- Agua: entre 2.8 y 3 %, para proyectos hidráulicos.
- Educación: hasta 0.34 % o recursos adicionales específicos, según el esquema presentado.
- Aeropuertos: 0.04 %, destinado a proyectos puntuales.
Tan solo para 2026, la inversión adicional en infraestructura representará 1.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a 722 mil millones de pesos, cifra que se suma al presupuesto ya contemplado en el Presupuesto de Egresos de la Federación, con lo que la inversión total en infraestructura alcanzaría alrededor de 2.5 por ciento del PIB ese año.
Seguimiento y modelo de inversión mixta
El plan prevé que el seguimiento físico y financiero de los proyectos esté a cargo de un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, encabezado por la Presidencia de la República, con prioridad en aquellos proyectos con mayor impacto regional y social.
Hacienda subrayó que el modelo de inversión mixta busca proteger las finanzas públicas y garantizar la propiedad y rectoría del Estado en sectores estratégicos, al tiempo que se incorporan recursos privados para acelerar el desarrollo de infraestructura. En ese marco, se contempla el fortalecimiento de entidades como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) mediante nuevos instrumentos financieros.
De acuerdo con las autoridades federales, este esquema forma parte del fortalecimiento del Plan México y tiene como objetivo impulsar el crecimiento económico, el desarrollo regional y la soberanía energética e infraestructura del país hacia el final de la década.
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