El transporte de carga en México atraviesa un momento de redefinición operativa. Más allá del crecimiento de flotas o del volumen movilizado, las decisiones comienzan a centrarse en variables como el costo por kilómetro, la estabilidad del combustible y la continuidad del servicio. En este contexto, ELAM FAW Trucks y NatGas anunciaron una alianza estratégica orientada a impulsar el uso del gas natural vehicular (GNV) como alternativa frente al diésel.
De acuerdo con la información difundida por ambas compañías, la apuesta se construye desde una lógica operativa integral: el GNV solo resulta viable cuando el vehículo, la infraestructura de abastecimiento y el control del consumo funcionan de manera coordinada.
Bajo esta premisa, el acuerdo contempla unidades diseñadas para operar con gas natural desde fábrica, ensambladas en México, junto con el acceso a una red de estaciones que permite planear rutas, administrar consumos y reducir la exposición a la volatilidad del diésel.
Desde la perspectiva de ELAM FAW Trucks, el desafío actual del sector ya no se limita a expandirse, sino a hacerlo sin comprometer los márgenes. Así lo señaló Ernesto del Blanco, director general de la compañía, al referirse al combustible como una de las variables más críticas dentro de la operación de transporte.
El combustible como variable estratégica de costo
Uno de los ejes centrales de la alianza es el comportamiento del precio del gas natural vehicular frente al diésel. Según los datos compartidos, el GNV ha mostrado una mayor estabilidad de precio, mientras que el diésel mantiene una alta volatilidad asociada a factores internacionales y fiscales.
Entre 2020 y enero de 2026, el ahorro observado del GNV frente al diésel se ha ubicado en un rango de entre 46.6% y 54%. Esta diferencia, de acuerdo con las empresas, permite a las flotas planear su costo por kilómetro con mayor certidumbre y reducir la exposición a ajustes inesperados en el precio del combustible.
En un sector en el que el combustible representa entre 30% y 40% de los costos operativos, esta brecha se traduce en una ventaja económica directa para los operadores que buscan mayor previsibilidad financiera en sus operaciones diarias.
Ventajas ambientales y de seguridad operativa
Además del componente económico, el gas natural vehicular presenta atributos ambientales y de seguridad que forman parte del planteamiento de la alianza. Su combustión, basada principalmente en metano, genera menos emisiones que los combustibles tradicionales.
En términos operativos, el GNV permite reducir hasta 90% los contaminantes locales y entre 24% y 27% las emisiones de CO₂ en comparación con el diésel, lo que ofrece a las flotas la posibilidad de mejorar su huella ambiental sin modificar su infraestructura logística ni sus procesos operativos.
En materia de seguridad, el uso de gas natural reduce ciertos riesgos asociados al manejo de combustibles líquidos. En caso de fuga, el gas se dispersa, no genera derrames y, al no ser líquido, limita las pérdidas por sustracción, un factor relevante para la operación diaria de flotas de carga.
Un esquema integrado para flotas de carga
La alianza entre ELAM FAW Trucks y NatGas integra en un mismo esquema comercial el vehículo, el combustible y la gestión operativa. Mientras ELAM FAW Trucks aporta unidades ensambladas en México, diseñadas desde el chasis y el tren motriz para operar con GNV, NatGas se encarga del abasto energético, la infraestructura de carga y las herramientas de control del consumo.
El acuerdo contempla precios preferenciales para flotas que adopten unidades ELAM FAW a gas natural comprimido, así como esquemas integrados de suministro y facturación que permiten a los operadores planear de forma centralizada sus costos, rutas y consumo energético.
Desde NatGas, se destacó que el gas natural vehicular ha dejado de ser una alternativa teórica para convertirse en una opción disponible, con infraestructura operativa y herramientas de control que permiten atender flotas en operación real. Actualmente, la empresa opera en corredores clave del país como el Bajío, Occidente, Estado de México y el norte, con planes de expansión alineados al crecimiento logístico e industrial.
Una alternativa operativa frente a la presión logística
Más allá del ahorro inmediato, el alcance del acuerdo apunta a demostrar que el gas natural vehicular es una alternativa disponible y escalable, capaz de responder a las exigencias del nearshoring, los criterios ESG y la presión constante sobre los costos logísticos.
De acuerdo con las compañías, la alianza busca ofrecer al mercado un sistema en el que la transición energética se traduzca en una ventaja operativa inmediata, al integrar energía, vehículo e infraestructura bajo una misma lógica de control y certidumbre para el transporte de carga.
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