La venta de boletos para los conciertos del grupo surcoreano BTS en México desató una ola de inconformidades entre sus seguidores. Lo que comenzó como reclamos por la falta de entradas disponibles terminó por escalar hasta el terreno diplomático, con la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum y el envío de una carta oficial al gobierno de Corea del Sur.
El conflicto se originó durante la preventa de boletos para los conciertos de BTS programados para mayo en la Ciudad de México, como parte de su tour Arirang 2026. Cerca de un millón de jóvenes intentaron conseguir entradas, pero la oferta fue de apenas 150 mil boletos.
La diferencia entre la demanda y la cantidad de accesos disponibles provocó frustración entre las personas seguidoras del grupo, conocidos como ARMY, quienes denunciaron falta de claridad en la venta y la presencia de reventa en plataformas no oficiales.
La postura del gobierno mexicano ante las quejas
Ante la presión de los fans, el gobierno federal respondió en dos frentes. Primero, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intervino para supervisar el proceso de venta de boletos, luego de recibir casi cinco mil correos electrónicos con quejas.
El titular de la Profeco, Iván Escalante, anunció el inicio de un procedimiento contra Ticketmaster por presuntas infracciones a la ley, relacionadas con la falta de información clara para las personas consumidoras. También informó que se sancionará a plataformas de reventa como Stubhub y Viagogo por incurrir en prácticas abusivas y desleales.
¿Por qué el caso llegó a la diplomacia?
Al no haber confirmación de nuevas fechas tras dialogar con Alejandro Soberón, director de la promotora de espectáculos OCESA, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió llevar el tema a otro nivel: envió una carta oficial al gobierno de Corea del Sur para solicitar más conciertos de BTS en México.
“Es por los jóvenes mexicanos esta solicitud que estamos haciendo”, afirmó la mandataria, al explicar que el grupo cuenta con una base de seguidores particularmente amplia en el país.
La carta también plantea alternativas en caso de que no sea posible abrir nuevas fechas, como la instalación de pantallas masivas para que más personas puedan acceder al espectáculo.
Este martes 27 de enero, el gobierno surcoreano confirmó que ya recibió la carta diplomática enviada desde México. De acuerdo con su oficina presidencial, el documento —dirigido al primer ministro Kim Min-seok— se encuentra bajo análisis.
Aunque aún no hay una respuesta definitiva, las autoridades de Seúl señalaron que están evaluando la solicitud enviada por el gobierno mexicano.
Mientras se espera una respuesta oficial, el caso de BTS abrió en México un debate más amplio sobre la protección de las personas consumidoras en la venta de boletos para espectáculos masivos y evidenció cómo un fenómeno cultural de alcance global puede escalar hasta convertirse en un asunto que involucra a dos gobiernos.
El resultado de la petición diplomática definirá si habrá más conciertos o alternativas para los fans del grupo, y podría influir en futuras discusiones sobre la regulación de eventos de alta demanda en el país.
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