Fuerzas militares de Estados Unidos abordaron un nuevo petrolero sancionado vinculado al comercio de crudo venezolano, en una operación realizada en el océano Índico tras rastrear la embarcación desde el Caribe, informaron autoridades del Pentágono.
De acuerdo con el Departamento de Defensa, se trata del tercer buque detenido en el marco de la política de “cuarentena” marítima impulsada por la administración de Donald TruDonalddddddmp para mantener presión sobre el gobierno venezolano.
“Tres barcos huyeron y ahora los tres han sido capturados”, señaló la dependencia en un comunicado difundido en redes sociales, acompañado de imágenes de helicópteros militares sobrevolando un petrolero.
El Comando Sur de Estados Unidos detalló en la red social X que la operación incluyó “derecho de visita, intercepción marítima y abordaje” durante la noche contra el buque identificado como Bertha. Según la publicación oficial, la embarcación “operaba en desafío a la cuarentena establecida por el presidente Trump sobre buques sancionados en el Caribe e intentó evadirla”.
Tercer caso en el Índico
Con esta acción, suman tres petroleros interceptados en el océano Índico y no en el Caribe o el Atlántico Norte, lo que refleja la ampliación geográfica de la vigilancia marítima estadounidense.
Semanas antes, fuerzas estadounidenses interceptaron el Aquila II, que había salido de Venezuela en diciembre y fue detenido cerca del estrecho de Sunda, entre Java y Sumatra. Posteriormente abordaron el Veronica III, de bandera panameña, también en el Índico.
Un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato indicó que, al igual que en los dos casos anteriores en esa región, el Bertha no fue incautado formalmente, sino que quedó bajo control de Estados Unidos. El destino final de la embarcación será determinado por agencias como el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado.
En un video difundido por el Pentágono se observan helicópteros de la Marina estadounidense despegando desde un buque y dirigiéndose hacia el petrolero, informó AP.
Flota clandestina y presión energética
Venezuela ha enfrentado durante años sanciones de Estados Unidos sobre su sector petrolero, lo que derivó en el uso de una flota clandestina de embarcaciones con banderas falsificadas para colocar crudo en cadenas de suministro internacionales.
Según información de seguimiento marítimo, el Bertha enarbolaba la bandera de las Islas Cook cuando fue incluido en sanciones relacionadas con Irán, aunque posteriormente figuraba bajo una bandera falsa de Curazao y era gestionado por una empresa en China.
Tras la captura del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero durante una operación militar estadounidense, al menos 16 petroleros abandonaron la costa venezolana, de acuerdo con la organización TankerTrackers.com, que utiliza imágenes satelitales y fotografías a nivel de superficie para rastrear embarcaciones.
Esa organización indicó que el Bertha era el último de los 16 buques que permanecía pendiente de intercepción y que transportaba alrededor de 1.9 millones de barriles de crudo. En años recientes, añadió, la nave había recibido petróleo iraní mediante transferencias entre barcos para entregas a China.
La operación se inscribe en la estrategia del gobierno de Trump para reforzar la presión diplomática y económica sobre Caracas, en un contexto donde el control de flujos energéticos adquiere relevancia geopolítica tanto en el Caribe como en rutas del océano Índico.
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