Uruguay inicia la construcción de NovaSAF-1 en Durazno, la planta de energía más innovadora de América Latina y única en el mundo para convertir biogás electrificado de residuos agrícolas en combustible de aviación sostenible (SAF). El megaproyecto producirá 350,000 galones al año a partir de 2028, compatible con aviones existentes y jet fuel convencional.
La tecnología emplea reactores químicos activados por luz de Syzygy Plasmonics, con precertificación internacional para combustibles renovables no biológicos. Ubicada junto a Estancias del Lago, combina biogás y electricidad renovable para descarbonizar aviación sin alterar infraestructura.
El 100% de la producción está comprometido por un contrato de seis años con Trafigura, gigante comercializador de energía, asegurando financiación y mercado internacional. Esto responde a la demanda urgente de SAF para reducir emisiones aéreas.
NovaSAF-1 posiciona a Uruguay como referente regional en combustibles limpios, impulsando economía circular con residuos agroindustriales. Su escala y emisiones bajas la distinguen globalmente.
El proyecto alinea con metas de aviación sostenible, donde SAF puede cortar hasta 80% de CO2. Inicia operaciones en 2028, exportando a rutas globales.
LEE TAMBIÉN: Woodside Energy: récords y expansión global en 2025




