Ramses Pech
Grupo Caraiva – Grupo Pech Arquitecto
Primero es necesario entender los dos mercados que existen en el mundo para la comercialización del gas natural:
El gas transportado por ducto constituye un mercado de alcance regional, caracterizado por su dependencia de infraestructura fija denominada ductos y por precios vinculados a referencias como Henry Hub o Waha. México participa en este mercado y adquiere gas mediante compras indexadas a dichas referencias, ubicadas en Estados Unidos.
Por otro lado, el gas licuado (LNG/GNL) opera en un mercado global que implica la existencia de una planta de exportación para la compresión del gas, lo que permite su transporte mediante buques hasta una planta de importación donde se realiza la descompresión. Los precios spot de este mercado suelen ser más volátiles, especialmente en regiones como Europa y Asia. La diferencia principal radica en los aspectos logísticos, los costos involucrados, la flexibilidad operativa y el grado de exposición al mercado internacional.
El precio registrado del gas natural transportado por ductos el 10 de marzo se ubicó entre 3 y 3.15 USD/MMBtu. Por su parte, el Gas Natural Licuado (GNL) adquirido por Europa presentó valores en el rango de 13 a 15 USD/MMBtu, mientras que las entregas hacia Asia oscilaron entre 16 y 17 USD/MMBtu.
El 7 de marzo de 2026, Europa registraba un nivel de llenado del 29.4% en su almacenamiento subterráneo de gas, cifra considerablemente inferior a la de años anteriores y considerada el mínimo de los últimos cinco años. Esta situación genera la necesidad de iniciar el proceso de recarga a partir de mayo, con el objetivo de alcanzar el 90% de llenado requerido por normativa antes de finalizar noviembre. A partir de mayo, se prevé que Estados Unidos sea el principal proveedor de GNL para Europa, mientras que simultáneamente deberá abastecer sus propias reservas.
En el contexto de un posible escenario de posguerra en Medio Oriente, se prevé que los precios del gas, especialmente del GNL, registren niveles elevados. Este comportamiento dependerá del grado en que la infraestructura de suministro desde Medio Oriente hacia Europa haya sido afectada. Asimismo, Estados Unidos evaluará la posibilidad de incrementar los volúmenes de exportación.

Es importante considerar que, en México, a partir de mayo las temperaturas tienden a incrementarse y se dispone de una hora menos de luz solar. Esta situación puede generar un aumento en la producción de electricidad mediante plantas de ciclo combinado, las cuales deben operar de manera prioritaria para hacer frente a los picos de demanda eléctrica.
Como consecuencia, la demanda de gas natural podría elevarse. Dado que México carece de reservas estratégicas y solo cuenta con almacenamiento para dos o tres días en ductos y tanques físicos, la seguridad del suministro dependerá en gran medida de la disposición de Estados Unidos para respaldar al país. Esto será especialmente relevante ante la necesidad de proteger su propio mercado y evitar incertidumbre energética en Europa durante el periodo en que comience a llenar sus reservas.
Resumen: México depende de la evolución del mercado de GNL tras el conflicto, a medida que se esclarezcan los efectos sobre la logística. Dado que Estados Unidos continuará exportando GNL a Europa sin mayores afectaciones, México estará sujeto a las decisiones de prioridad estadounidenses, específicamente si optan primero por abastecer sus centros estratégicos de almacenamiento antes de atender los compromisos con México.
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