En un mercado laboral donde el talento se volatiliza rápidamente, la felicidad en el trabajo emerge como un factor clave de competitividad. Ya no es un lujo, sino una estrategia esencial para retener a los mejores. Buk México lo demuestra con datos contundentes: las empresas que invierten en bienestar reducen hasta un 9.2% sus renuncias y bajan su rotación en un 7.1%, según su Reporte de Felicidad Organizacional.
El impacto va más allá de las cifras. El 80% de los colaboradores con altos niveles de felicidad laboral cumplen sus metas a tiempo, comparado con solo el 50% en entornos de estrés crónico. Además, el 84% de estos empleados felices recomendaría su empresa, fortaleciendo la marca empleadora y elevando el desempeño operativo. En un contexto de escasez de talento, estas métricas convierten el bienestar en un blindaje estratégico para el capital humano.
La Norma Oficial Mexicana NOM-035, obligatoria desde hace años, trasciende su rol legal. Expertos la ven como una herramienta para fomentar culturas de alto rendimiento y bienestar genuino, no solo para evadir multas. Durante el panel “Más allá de la NOM-035: El futuro de la felicidad organizacional”, organizado por Buk México, líderes del sector analizaron cómo las compañías pioneras transforman este requisito en una ventaja competitiva real.
Un obstáculo recurrente es el “síndrome del checklist”, donde las organizaciones aplican la norma de forma superficial solo para cumplir, ignorando su poder diagnóstico. Esto deja pasar oportunidades para prever ausentismo y fugas de talento. “La NOM-035 actúa como un termómetro de la salud organizacional. El salto estratégico surge al vincular ese diagnóstico con mejoras continuas, reconociendo que la felicidad de las personas impulsa cualquier negocio”, explicó Sophia Pereznájera, líder de Building Happiness de Buk.
Pereznájera enfatizó que una caída en el bienestar se traduce en productividad desplomada a corto plazo. La clave radica en acciones concretas: rediseñar procesos para mayor autonomía, aclarar funciones y potenciar el reconocimiento frecuente. Así, la norma pasa de ser un documento a un catalizador de cambio cultural.
Para superar el mero cumplimiento, Buk lanza Building Happiness, una metodología y certificación innovadora. Evalúa la felicidad laboral en cuatro pilares esenciales: Bienestar, Compromiso, Valoración y Sostenibilidad. Mientras la NOM-035 detecta riesgos psicosociales, esta herramienta ofrece una radiografía completa, con comparativas de mercado, y un acompañamiento para entornos de alto desempeño.
Building Happiness posiciona el cumplimiento normativo como punto de partida hacia culturas con propósito. Proporciona mediciones precisas y rutas accionables, convirtiendo el compromiso del talento en motor de rentabilidad. “Queremos que las empresas vean el bienestar no como un trámite, sino como la cultura que construyen. La NOM-035 diagnostica, pero certificaciones como esta transforman la felicidad en competitividad”, concluyó Pereznájera.
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